Anotar todas las claves personales (claves de cuentas de correo, pin de teléfono móvil y tarjetas de crédito...).
Esconder la nota bajo el felpudo de la puerta de casa.
Tan peligroso como esconder las llaves bajo el felfudo: Un escondite demasiado obvio para unos datos que dan acceso a parcelas de privacidad bastante sensibles.
k